lunes, 25 de febrero de 2008

Vida diaria/laborar vs. sexo en cantidad (que no calidad)

Hace poco estuve de viaje. Aunque fue un poco agotador, porque me pasé una semana haciendo turismo intenso (mi contrario es incansable también en ese sentido), no desaproveché para tener sexo en cantidad y calidad.
¿No es maravilloso?
Lamentablemente, la vuelta a la rutina y al trabajo me han devuelto a la realidad y el contraste ha sido desolador!!
Es frustrante llegar a casa, dedicarse a la ropa, la limpieza y la cena, y luego caer tan agotada en el sofá que no quedarse dormida antes de que la cabeza toque el cojín sea todo un logro... Y claro, tanto agotamiento no se pasa camino de la cama. Y, por las mañanas, teniendo que amanecer a horas intempestivas para ir de nuevo al curro, la cosa no mejora mucho que digamos.

Desde aquí reivindico la jornada reducida con hora de sexo. Si las embarazadas tienen la hora de lactancia, las que no lo estamos deberíamos tener un respiro para poder echar un polvo en condiciones más a menudo.

He dicho.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Y la hora de "sexo" de ausencia ¿la justifica el médico también o se cuenta como deber inexcusable? Y las horas que se pierdan en las vacaciones y en las IT (ya que ambas se consideran tiempo efectivo de trabajo) ¿se pueden acumular a otros periodos laborales?
Y la que no tenga con quien ¿puede usar al marido o parte contraria de otra sin que haya mal rollo?
Esto debería incluírse en el EE.TT.

Anónimo dijo...

Debríamos recoger votos y presentar esta cuestión ahora, a ver si la debanten en la tele.

Anónimo dijo...

Pues mire usted, ganaré el debate porque ha negociado con los terroristas sexuales y ha despreciado a las victimas pajeras, no lo puedo tolerar, mire usted!

Anónimo dijo...

Prometo a todos los españoles y a todas las españolas, homosexuales, heterosexuales, homosexualas y heterosexualas, que satisfaremos sus necesidades sexuales y sexualas, para que todo el mundo esté contento y contenta. Seamos paritarios.
(Y paritarias)